El reproductor de música más famoso del mundo no deja de evolucionar. Cambios en el diseño, las funciones, la capacidad y las prestaciones, el I-pod cuenta también con un numeroso abanico de complementos y periféricos. Después de las fundas, los auriculares inalámbricos, los altavoces y algunos otros nuevos usos llamativos, I-pod presenta las baquetas digitales: un capricho.

Para bateristas en potencia o en acto, estas baquetas (drumsticks) permiten al usuario acompañar rítmicamente sus canciones favoritas, ya sea en vivo con ayuda de un altavoz, ya en la intimidad, mediante los auriculares. Ambas baquetas disponen de un amplio registro de sonidos de percusión, desde batería a timbales, pasando por platillos o cimbales.
Un nuevo juquete para el I-pod; y no será el último.





















Me ha gustado el uso que le dan a el ipod en el blog artilugios…