
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos anuncia que está trabajando en el desarrollo de microchips para implantar en el cerebro de sus soldados.
El microchip o RFID tendrá el tamaño de un grano de arroz y servirá, principalmente, para monitorizar las constantes vitales de los soldados y facilitar así la atención médica.
Mientras ellos aseguran que esto supondrá un gran avance (astronautas y enfermos crónicos también podrían disfrutar de sus ventajas) la polémica está servida: es probable que de aquí a 5 años empiecen las pruebas con humanos.
Vía>Intel Daily





















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