
Hay fotografías que se explican solas, pero cuando vimos la imagen de este vehículo flotando (según nos cuentan) en las aguas del Río Hudson, en primera instancia no supimos “adivinar” cuál podría ser su utilidad, si es que tenía alguna.
Al final ha resultado que sí son útiles, y además tienen una tarea muy concreta: controlar el estado de las aguas de los ríos. Como se aprecia en la fotografía su parte superior está recubierta de placas solares, lo que facilita que estos vehículos sean totalmente autónomos, tanto energéticamente hablando, como en la realización de sus funciones; esto último gracias al software diseñado por IBM, empresa promotora del proyecto, junto con organizaciones sin ánimo de lucro comoThe Beacon Institute.
Lo hemos leído en Erenovable





















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