
Para conseguir tal volumen, los investigadores almacenan la energía y la liberan en una fracción microscópica de segundo. Tal magnitud de energía sólo es alcanzable de momento en periodos muy breves de tiempo, por lo que la vida del haz de luz es de 30 femtosegundos (1 fs = 1×10-15 s).
No obstante, este láser es capaz de producirse cada 10 segundos, en contra de otros super láseres que necesitan horas para recargarse. Al parecer, las radiaciones del artilugio podrían emplearse en la lucha contra el cáncer.
Vía Novaciencia





















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