Las carreteras son protagonistas en estos días por operaciones salida y retorno, unos que vienen y otros que se van. Sin darnos cuenta, las cruzamos en un sentido y en otro, a toda velocidad o en atasco. Nos sorprenden cuando construyen una nueva, pero casi sin notarlo se deterioran y se restauran. Siempre están ahí, tumbadas. Un nexo de unión diario con el trabajo y una vez al año, con las vacaciones de muchos. Pero, ¿qué oportunidades ofrece una carretera de optimización energética?
La mayoría en España están hechas de asfalto, componente más característico al que le da el color negro el betún, que al ser derivado de petróleo podría hacer pensar que las construcción de carreteras nos hace más petróleodependientes, pero no es así. Más bien el betún, fracción más pesada del petróleo, es un residuo que se aprovecha para este uso, como ligante en asfaltos. Otra posibilidad son las de hormigón, que son obligatorias en túneles, por aquello de evitar la emisión de gases peligrosos en incendios. En principio su coste energético viene determinado por el proceso de fabricación de cemento.
Hay un cierto enfrentamiento mediático entre el mundo blanco del cemento y el negro del asfalto, sobre precios y cual es el mejor material para construir carreteras, pero centrémonos en éste último ya que se trata del componente principal de la red viaria española. En las carreteras construidas con este material, las posibilidades de mejora e investigación en ahorro energético y reciclado, son múltiples. La técnica más probada es la del reciclado de carreteras para su reparación. Sobre la misma carretera deteriorada, la maquinaria rompe la capa existente triturándola tratándola con ligantes para depositarla de nuevo. Un ahorro de material, sobre todo de áridos cantera.
En este mismo sentido, otra técnica es la de inclusión de caucho de neumáticos usados, cenizas volantes, chatarras y muchos otros materiales en los que se investiga en la actualidad entre otros, por los miembros del Proyecto Fenix, desarrollado por un consorcio de empresas españolas siendo una de las iniciativas más importantes en el sector a nivel munidal. En el caso de los neumáticos, cuyo uso es obligatorio ya, se consigue valorizar el caucho y además el resultado es carreteras con menos ruidos y con mejores propiedades. También se ha avanzado en la posibilidad de utilizar mezclas en frío, que sustituyan a las tradicionales, que se aplican a temperaturas muy elevadas, lo cual hace elevar su coste energético.
Más allá del material que se utiliza en la carretera hay múltiples investigaciones y alguna realidad, que trata de hacer una red viaria más sostenible. Ejemplo de ello son los sistemas de iluminación por LED que cada vez más se implantan en mobiliarios urbanos, se están desarrollando a nivel señalización e iluminación. Algo que no pasa ya desapercibido en cualquier viaje es la alimentación con paneles solares de pequeños dispositivos de señalización, radares y paneles informativos.
Pero el paso siguiente está por llegar. El futuro apunta al aprovechamiento de la energía solar en la propia calzada, contemplando dos posibilidades. La primera como eneregías solar térmica, tratando de aprovechar el calor soportado por la carretera para el calentamiento de agua que sería utilizada posteriormente en climatización y la segunda, más innovadora si cabe, la inclusión bajo la carretera de células solares que conviertan la energía del sol en electricidad inyectada a la red.
Son varias las investigaciones en ambos sentidos que sin duda zanjarían el problema del espacio que se plantea en ocasiones a la hora de implantar la energía solar fotovolatica. La extensa red de carreteras con la que cuenta España ofrece una enorme superficie parar este fin.
Cómo último ejemplo, asfalto que absorbe contaminates de los vehículos.
Aunque sin duda paralelamente, el objetivo de todos ha de ser el de desarrolar mejores medios de transporte público y así depender menos del vehículo para poder acabar algún día con los atascos, foco de ineficiencia, desgaste de materiales, emisiones, pérdidas de tiempo y cómo no, estados de nervios.

























[...] huertas solares. Como ya hemos indicado en moveyourmind, se estudian como lugares óptimos para el aprovechamiento solar las propias carreteras. Y cómo no, el desierto, extensión de las extensiones, foco iluminado por el sol se presta cada [...]