La pin up más famosa del mundo (con permiso de Dita Von Teese), desapareció la semana pasada con la misma sigilosa cadencia con la que entró en la imaginación de todos los erotómanos del mundo, allá por los años 50.
Las chicas de calendario habían nacido una década antes como reclamo sexual para levantar la moral de los soldados americanos que luchaban en la Segunda Guerra Mundial. Su aspecto juvenil y sus sonrisas francas contrastaba con la exuberancia de sus curvas y su indumentaria, aunque las pin ups mostraran una actitud claramente sexy, su imagen inocente se oponía a la sensualidad morbida de sus otras coetáneas, las femmes fatales del cine negro.
Betty había nacido en el corazón del sur profundo, un lugar dominado por el fundamentalismo religioso poco propicio para las ínfulas artísticas de la joven aspirante a starlet, pero ya se sabe que en Estados Unidos todas las chicas guapas sueñan con probrar suerte en el cine, así que tras un breve matrimonio dejó su trabajo de maestra y se trasladó a Nueva York para intentar hacer carrera como actriz.
No tuvo mucha suerte en sus comienzos, pero el destino quiso que se cruzara con Jerry Tibbs, un fotógrafo aficionado que sería el primero de una larga lista en retratar a la joven modelo en actitud sugerente. De su mano entró en el submundo del erotismo soft de la época: revistas para hombres como Beauty Parade o Winz, donde alegres jovencitas insinuaban, más que enseñaban, sus generosas curvas para deleite del público masculino.
Pero su momento de mayor gloria llegó en 1955, cuando fue portada de una nueva revista para adultos llamada Playboy que con el tiempo se convertiría en la más importante del sector y en la que la actitud desenfadada e inocente de Betty casaba como un aguante con la idea de vecinita de enfrente que buscaba la publicación.
Irving Klaw y Bunny Yeager (que también era fotógrafa, además de modelo) tomaron las instantáneas que la consagrarían como uno de los mayores mitos eróticos de todos los tiempos, en ella se ve a Betty envuelta en prácticas mucho más oscuras como el bondage o el spanking y en actitudes cláramente lésbicas, aunque por muy sórdido que fuera el contexto la sonrisa franca de Betty siempre lograba dulcificar la escena.
En 1957, en pleno apogeo de su carrera, decidió retirarse. Abandonó la vida pública y se negó a volver a posar, pese al insistente requerimiento de los muchos biógrafos que durante años la visitaron tratando de indagar sobre su vida.
Para ser francos Betty Page ni siquiera fue la primera pin up famosa, ese honor recae sobre otra Betty, apellidada Gable, rutilante estrella de la 20th Century Fox, de cuyas hermosas piernas se dice que fueron más decisivas para ganar la Segunda Guerra Mundial que la bomba atómica. Tampoco fue la única, otras muchas coetáneas como Mamie Van Doren o Tempest Storm (que todavía sigue en activo a su 80 años) compartieron protagonismo y fama con Betty, entonces ¿por qué ella es la única que a día de hoy sigue siendo un icono capaz de despertar el interés del público?
La respuesta es complicada, nadie sabe a ciencia cierta por qué algunas personalidades se convierten en ídolos mientras otras caen en el olvido. El característico flequillo de Betty, sus tacones y su estilo han sido imitados hasta la saciedad por mujeres de todo el mundo (incluidas famosas como la cantante Natalia Oreiro o la propia Dita Von Teese) a la vez que continúan despertando el deseo en los hombres.
La apertura sexual de la década de los 60, el movimiento feminista y el fin de la censura hicieron que los dibujos y publicaciones de las pin ups fueran perdiendo progresivamente su hegemonía en beneficio de otras formas de expresión artística y de un nuevo erotismo más explícito y acorde con la época.
Sin embargo la fascinación que despiertan estas chicas de calendario (también conocidas como cheesecakes) ha perdurado hasta nuestros días, en los que ilustradores como John Kacere o el español Carlos Diez han recogido el testigo de grandes dibujantes del pasado como Alberto Vargas o Gil Elvgren.

























[...] el diseñador francés Yves Saint Laurent, el ajedrecista Bobby Fisher y la reina de las pin ups Betty Page. Veremos que nos depara el [...]
Betiie Page y Dita Von Tessepara mi son las reinas de lo pin up…
Me encanta su estilo y hermosura…
Son las mejores…
Ysiento mucho lo de la muerte de betiie…era la reina.