La Energí­a en el Mar (III)

10 de Diciembre de 2008

Es la tercera entrega y en principio última de artí­culos sobre la estrecha relación entre el mar y la producción y transporte de energí­a. No lo titulo (y III), porque estoy seguro que con las oleadas de noticias, inventos y avances tecnológicos, no dentro de mucho tendremos que contar nuevas formas de aprovechar el inagotable poder energético del mar.

En la primera entrega comentamos como el mar, era una ví­a de transporte energético y sede de centrales de producción de energí­a y en la segunda las formas que las mareas, olas y corrientes tienen de traducirse en energí­a. Hoy vamos a comenrar la manera que los habitanten marinos pueden tranformarse enfuente de energí­a.

El primer apunte sin duda se ha de realizar sobre el protagonista energético mundial: el petróleo. La formación del petróleo se asocia al desarrollo de rocas sedimentarias, depositadas en ambientes marinos o próximos al mar, que tras la descomposición de organismos de origen vegetal y animal que en tiempos remotos quedaron incorporados en esos depósitos.

Quizá sea este el origen de la idea que puede estar revolucionando el mundo de los biocombustibles, que es la producción de combustible a partir de algas marinas y puede ser una de las soluciones energéticas del futuro. Son varios los puntos del planeta en los que se investiga en este sentido y parece que se están llegando a interesantes conclusiones. Ejemplos son la empresa alicantina Bio Fuel Sysems, la canadiense Global Green Solutions, la estadounidense GreenFuel Technologies y la israelí­ Semabiotic LTD.

La idea de este sistema en encerrar las algas en biorreactores, que captando la luz solar, realizan fotosí­ntesis. La proporción aproximada es un liro de combustible por cada cinco de algas. Lo bueno es que las algas al crecer capturan CO2 y se piensa que esto las hace ideales para qe se crí­en en granjas cercanas a puntos de altas emisiones de dióxido de carbono. Además las algas no son cultivos alimenticios (salvo en alguna región del mundo) y permite su cultivo masivo, sin problemas morales que plantean algunos con los biocombustibles tradicionales.

La ubicación ideal de estos biorreactores, no supone tampoco un probelma, ya que son ideales las zonas con muchas horas de sol, por lo que zonas desérticas son perfectas para el funcionamiento de estos generadores de biocarburante. Seguro que el avance de esta tecnologí­a dependerá de la mejora paulatina de la eficiencia, de reconocer qué tipo de alga es más adecuada para este uso e incluso de la posibilidad de la manipulación genética para este fin y por supuesto para desgracia de todos, será determinante para desarrollarla que sea rentable. Esto sucederá cuando vuelvan a dispararse los precios del crudo.

Tal vez también tenga que ver el origen del petróleo para pensar en otra innovadora forma de producir energí­a a partir de habitantes marinos. Esto es lo que pretende realizar la petrolera portuguesa Galp, que desarrolla una planta piloto que producirá biocombustible a partir de Plancton. Se estima que el plancton absorbe diez veces más CO2 que una planta terrestre, por lo que podrí­as ser muy positivo el desarrollo de esta innovadora solución.

Los peces también podrí­an ser fuente productora de de biodiésel. De hecho ya se utilizaba tradicional el aceite de ballena para hacer lucir lámparas. Este uso en ningún caso se realizarí­a con peces vivos, si no con residuos de la industria del pescado.

No sólo los habitantes marinos son capaces de producir energí­a por sí­ mismos, sino que imitando los movimientos de los peces sa ha desarrollado un sistema de aprovechamiento energético que basándose en los movimientos de los peces que interaccionan con el flujo de las mareas, consigue la generación de energí­a de los remolinos provocados por el movimiento. El sistema se denomina VIVACE, sigla que corresponde en inglés a Vortex Induced Vibrations for Aquatic Clean Energy, o vibraciones inducidas por remolino para energí­a acuática limpia.

Claro que la energí­a y sus efectos colaterales, hacen que el hábitat marino y sus habitantes queden afectados hasta poder desaparecer. Además de los vertidos producidos por desastres como el ocurrido con el Prestige, el mar se ve afectado por la emisión creciente de gases de efecto invernadero, como podrí­a ocurrir con grandes extensiones de arrecifes de coral. Sin duda hemos de poner empeño en cuidar El mar y su entorno, para que pueda seguir siendo por muchos años fuente de energí­a. por ello, a cambio, proponemos este novedoso sistema capaz de hacer crecer a los corales con energí­a eléctrica.

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Deja un comentario

  1. Héctor

    La investí­gación de nuevas fuentes de energí­a es fundamental, y es un campo de investigación cientifica prioritaria en el siglo XXI, pero se debe tener cuidado al decir que son limpias o no contaminates. Una cosa es que no contaminen como los combustibles fósiles, pero hay que tener en cuenta que las infraestructuras que necesitan pueden resultar agresivas con el ecosistema(los campos eolicos en el mar).

  2. Facebook User

    Totalmente de acuerdo, de hecho ya apuntamos esto en nuestra primera entrega de la trilogí­a. Pero hay que hacer balance y está claro que con algo hay que quedarse…