Hace tiempo viendo un documental de no sé qué canal de esos que se sitúan en el díal 90 y pico del canal de pago, descubrí la teoría, “de la cuna a la cuna”. No sé si es una teoría altruista o es un negocio que pretende sacar dinero de libros videos, reportajes y conferencias. Sin embargo la esencia sobre la que se sustenta me llamó enormemente la atención y tendría un gran impacto positivo para el planeta, en caso de triunfar como estrategia sostenible.
En resumen, de lo que se trata es del uso de materiales y procesos que vengan de la Tierra, la cuna, y vuelvan a ella sin provocar un impacto negativo tras su uso durante su vida útil.
En inglés “cradle to cradle”, la estrategia “de la cuna a la cuna” pretende alargar eternamente el ciclo de materiales y aprovechar las posibilidades que la naturaleza nos brinda, no para ahorrar energía, sino para evitar su gasto desde el principio.
Así, la teoría desarrollada por el químico alemán Michael Braungart y el arquitecto estadounidense William McDonough, que se plasmó en el libro “Cradle To Cradle: Remaking the Way We Make Things”, no sigue la tradicional teoría de las tres”R” de gran numero de industrias que se autoetiqutan con este tipo de intenciones. Reducir, reutilizar y reciclar, sin duda es una buena causa, pero no termina por solucionar el problema. Si conseguimos reducir un 10% el impacto energético en los equipos de nuestra industria, pero hemos abierto tres fábricas más, el impacto va a ser mayor.
Muchos no ven posible la sostenibilidad del planeta bajo el modelo eficiente, ya que está demostrado que “aumentar la eficiencia disminuye el consumo instantáneo pero incrementa el uso del modelo lo que provoca un incremento del consumo global”. Este concepto fue acuñado dentro de la denominada paradoja de Jevons, formulada a mediados del siglo XIX.
De la cuna a la cuna quiere atajar el problema de raíz. No trata de mejorar los procesos y reducir los impactos. Directamente busca crear procesos, materiales y edificios que no causen imapcto alguno. Sirva como wikiejemplo, el de un edificio. En vez de tratar de construir un edificio al uso, con arquitectura tradicional, se propone la concepción de la construcción de forma sostenible desde un inicio. Así en vez de estar solucionando problemas energéticos implementando bombillas de bajo consumo, optimizando equipos e integrando energía solar termica y/o fotovoltaica, se ha de concebir un edificio que aproveche la circulación de aire para refrigerar, la luz natural para la iluminación e incluso implementar medidas que le permitan generar más energía de la gastada e incluso depurar agua.
Se trata de romper con el modelo actual cradle to grave (de la cuna a la tumba), que impera hoy en día. No es posible seguir eternamente con un modelo de reciclaje que por muy bueno que sea, no recicla al 100 % y un modelo de ecoeficiencia que sólo consigue minimizar impactos puntualmente. El modelo a seguir es el del árbol que pierde sus hojas muertas, que más tarde servirán de abono para que crezcan nuevas plantas y se alimenten especies animales.
Muchas son las empresas que se han sumado a la iniciativa. Aquí viene la oportunidad de los mal pensados. Marcas como Nike, Google y Basf, entre otras se han sumado a esta corriente o forma de actuar. ¿Marketing o realidad? Bien es cierto que hay proyectos en pie de acuerdo a esta filosofía que son una realidad.
Como nos cuentan en News Solclima el edifico de Ford en su planta de River Rouge dispone el techo vegetal más grande del mundo, que además recoge el agua de lluvia, de hectáreas de superficie. Protege el tejado de los cambios de temperatura y de la degradación debido a la radiación solar, aumentando la fauna de la zona y favoreciendo así a las aves locales.
El edificio de oficinas centrales de Nike en Europa, situadas en Holanda, están construidas sin PVC, madera de bosques sostenibles, y con una estructura que permite disponer al complejo de edificios de abundante aire fresco y luz solar. Disponen, además, de una de las mayores instalaciones geotérmicas de Europa. El diseño de las oficinas evoca el paisaje holandés, con abundantes estanques y plantas locales.
Ejemplos de esta idea también son mostrados en consumer.es, la silla de oficina “Think”, de la empresa Steelcase, hecha con materiales reciclados y reciclables.
La marca Patagonia ha creado unos abrigos polares a partir de botellas PET recicladas y que a su vez pueden reciclarse mediante el programa “Common Threads”. El tejido Climatex Lifecycle mezcla lana libre de pesticidas y residuos y otros materiales procesados sin productos químicos que se pueden utilizar en jardines como manto biodegradable para el cultivo de frutas y hortalizas. La marca Honeywell ha concebido una alfombra, denominada Zeftron Savant, cuyo nylon se puede reciclar indefinidamente.
Destacar también el proyecto Ecourban desarrollado en Poblenou, desarrollado por la empresa Habitat
Incluso hay empresas como Green Gurú, que tienen el de la cuna a la cuna como lema.
Sin duda, “de la cuna a la cuna” es una teoría que tumba muchos intentos optimizadores de la tecnología y la arquitectura actual y trata de afrontar el problema desde la raíz, desde el origen, para conseguir terminar cerrando un ciclo natural y sostenible.



























Se puede decir mas alto, pero no mas claro. Esa es la filosofía que está detras del “cradle yo cradle”.
Un saludo.
Cradle to cradle, la “biblia” de la carrera de ambientales…
Me ha encantado el post, creo que voy a rebuscar el libro por la estantería otra vez.
Gracias ;P
[...] Interesante y sostenible teoría que se puede encontrar en el libro “Cradle to cradle”, de la cuna a la cuna, sobre una forma menos correctiva de ser eficiente a la que estamos acostumbrados. No busquemos [...]