Modelos de fotografí­a: rostros famosos de mujeres anónimas

9 de Abril de 2009

No conocemos sus nombres pero hemos visto sus rostros cientos de veces: en páginas de revistas, en libros de arte o incluso en museos. Son las modelos anónimas que posaron para los grandes maestros de la fotografí­a, a veces su colaboración fue fruto del azar y muchas ni siquiera cobraron por aparecer en instantáneas que con el tiempo se revalorizarí­an de forma desorbitada. Esta son algunas de las modelos cuya belleza anónima ya forma parte de la historia del arte:

- Kiki de Montparnasse: su verdadero nombre era Alice Ernestine Prin, pero se ganó su apodo porque era la reina insdiscutible del barrio más bohemio del Parí­s de los años 20: Montparnasse. Desde muy joven se ganaba la vida posando desnuda para artistas, fue así­ como se cruzó en su camino el norteamericano Man Ray, quien la convertirí­a en su musa y amante.

Ella fue la bañista de Ingres en forma de violin, y la mujer que sostení­a las máscara africana en Noir and Blanche, la segunda fotografí­a más cara del mundo (465.450 euros) , sin embargo Kiki, como muchos otros artistas de su tiempo, morirí­a sola y prácticamente arruinada, tras pasar los últimos años de su vida mendigando por los cafés del barrio que un dí­a le diera la gloria.

- Henrietta Allais: cuando esta norteamericana posó para el objetivo del gran Helmunt Newton, no podí­a imaginar que aquella imagen se convertirí­a con los años en el desnudo más famoso y caro de la historia de la fotografí­a. Ella sólo cobró la ridí­cula suma de 71 dólares.

Big Nude III, que así­ se llama la instantánea, fue utilizada por la editorial Taschen como portada del libro Sumo, una obra de 30 kilos con un precio tan descomunal como su tamaño 5.500€, Henrietta no recibió nada por aparecer en la publicación, ni siquiera le regalaron un ejemplar.

Tampoco se llevó un sólo euro de los 264.000 que pagaron por su foto en una subasta de Christie´s, por lo que se puede decir que Henrietta es la modelo peor pagada de la historia.

Ya retirada del mundo de la moda y la publicidad, donde nunca llegó a triunfar del todo, esta ex chica playboy de 56 años disfruta de una vida sencilla con sus tres hijos al norte de Los Angeles, donde trabaja como terapeuta.

Sharbat Gula: el fotógrafo Steve McCurry estaba haciendo un reportaje sobre refugiados cuando se topó por causalidad con una niña de 12 años que tení­a unos ojos verdes excepcionalmente expresivos. La imagen se convirtió en portada del National Geographic y los ojos de aquella huérfana, que habí­an visto tan de cerca los horrores de la guerra, dieron la vuelta al mundo convirtiéndose en una de las fotografí­as más famosas de la década.

Miles de lectores se interesaron por la suerte de la pequeña, pero ni el fotógrafo ni la publicación sabí­an nada de ella, ni siquiera su nombre. A partir de entonces Steve McCurry comenzó una búsqueda que duró 17 años, realizó multitud de viajes a la zona tratando de dar con su paradero, hasta que en 2002 consiguió ponerle nombre a la ya mundialmente famosa niña afgana.
Sharbat Gula, era para entonces una mujer adulta de 30 años, se habí­a casado tan solo un año después de que le tomaran la famosa foto y jamás habí­a vuelto a ser retratar, viví­a con sus tres hijas y su marido en una aldea remota de Afganista, totalmente ajena a su fama.

En un mundo como el nuestro, sobresaturado de imágenes, pocas fotografí­as logran traspasar nuestra retina para permanecer en la memoria, las de estas tres mujeres excepcionales lo consiguieron y eso que a veces la diferencia entre captar una mera foto o una obra de arte depende de algo tan sutil y fortuito como un golpe de clip.

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Deja un comentario

  1. Ismael

    Es impresionante como estas mujeres parece que hubiesen cedido su alma al fotógrafo y ese alma hubiese desarrollado una vida propia, y lamentablemente, más fructí­fera. Espero que al menos la mujer afgana haya recibido alguna compensación que le permita vivir holgadamente.

  2. H. Newton

    Lo cierto es que la foto de Henrietta Allais tiene algo. No sé qué, pero esa foto tiene algo especial.

  3. pilar

    La foto de KiKi fue una insiración, realmente la encuentro hermosa. Durante un par de años lo simple de su movimiento fue parte de las poses que use para las clase de dibujo, con las que me fiancié la carrera


  4. koloken mejores cosas

  5. vane

    Estan muy interesantes.. felicito al fotografo!!