Glamour de altos vuelos: las aerolí­neas más lujosas

11 de Junio de 2009

Controles privados, salas de espera con piscina y jacuzzi, edredones de plumas, menús preparados por los mejores chefs y para acompañar la comida una botella de Don Perignon. Hay un mundo de comodidad y lujo para aquellos pasajeros que vuelan en primera, un mundo en el no existe el overbooking, los retrasos, ni las colas de facturación que tanto atormentan a los viajeros de la clase turista.

Pero este mundo esta vetado a unos cuantos privilegiados, aquellos que pueden permitirse pagar la diferencia de miles de euros que puede haber entre un billete convencional y uno en First Class.

El objetivo es hacer del vuelo una experiencia placentera, incluso antes del despegue. La compañí­a Virgin Atlantic cuenta para ello con salas de espera Vip decoradas por el director de diseño de la casa, Joe Ferry, con un aire entre futurista y retro. El pasajero puede disfrutar de un cóctel o una sesión de spa mientras los empleados se ocupan de sus maletas y un chófer le espera en la puerta para hacer el check in.

Pero si hablamos de lujo las compañí­as asiáticas se llevan la palma. Singapore Airelines es la favorita entre los hombres de negocios de todo el mundo. Su AirBus 380 cuenta con suites privadas, asientos de cuero hechos a mano, vajillas de Givenchy, televisores LCD y una oferta de ocio que incluye, música, videojuegos y más de mil pelí­culas para elegir.

La compañí­a aérea del paí­s de las petroleras, Emirates Airlines, tampoco se queda atrás. Su clase turista es equivalente a la business class de cualquier otra compañí­a, con asientos anchos, tv con pantalla táctil y posibilidad de regular de forma independiente la temperatura y el flujo de aire. Pero el verdadero lujo está en la First Class Luxury, lo más parecido a un hotel de cinco estrellas que se puede encontrar a 10.000 metros de altura: azafata individual, comida a la carta y un servicio de limusinas que espera al pasajero a pie de pista.

Pero si lo que se busca es privacidad nada mejor que viajar en tu propio transporte aéreo. Eurocopter, la firma lí­der en fabricación de helicópteros, se ha unido a Hermés para diseñar un modelo de lo más sofisticado. El CE 135 tiene capacidad para seis personas, autonomí­a de vuelo de 600 kilómetros y un interior muy chic, todo forrado en cuero.

Claro que estos lujos sólo están al alcance de los pasajeros de altos vuelos, aquellos dispuestos a gastarse los 10.000 euros que puede llegar a costar un billete en alguna de estas aerolineas y es que el glamour se paga caro.

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Deja un comentario

  1. Sibarita

    “Azafata individual”?… para qué ¿para dar conversación al viajero?
    Interesante en cualquier caso.
    Yo, con que no se retrase mucho, me conformo.