En el marco de la sociedad de la información, las nuevas tecnologías encuentran su hábitat natural.
Lo que ocurre es que, lo que empezó como un micro-ecosistema reservado a unas pocas especies “tecno-superdotadasâ€?, se ha convertido en esta “aldea globalâ€? en la que la mayoría, lejos de extinguirnos, evolucionamos.
Para conseguir que esta evolución sea lo más uniforme posible, hemos encontrado nuestros propios híbridos y nichos de subespecialización de las especies. Hemos creado lugares comunes en los que aunar lo geek, lo freak, lo indie y lo classic… Siempre usando la tecnología como vehículo de comunicación.
Y el nuevo vehículo (que promete ser de gran cilindrada) es también un ejemplo de evolución: las nuevas “tecno-revistasâ€?. Sí, las herederas de Gí¼temberg y su imprenta, lejos de desaparecer, parecen más vivas que nunca y se han propuesto subirse al carro I+D.
Páginas pantalla
Entertainment Weekly  será la primera revista que presentará esta novedad. Lo hará, eso sí, para incluir publicidad. El próximo 18 de septiembre lanzará una edición limitada que incluirá spots en formato de vídeo digital sobre programas del canal CBS y de la marca Pepsi. Así, al abrir la revista, inmediatamente veremos una pantalla de LCD de de unos 2,7 milímetros de grosor (igual de fina que la misma hoja de papel), con una resolución de 320×240 (similar a la de los teléfonos móviles) y con altavoz. El mecanismo, llamado VIP (Video-In-Print) es tan simple como el de una tarjeta electrónica, ya que el anuncio comienza al abrir la página en la que se encuentra la pantalla:
Esta pantalla funciona gracias a un chip, inventado por una empresa afincada en Los í?ngeles, con capacidad de reproducción y memoria para 40 minutos de vídeo que se podrán reproducir hasta un máximo de seis horas. Unos minutos bastante caros, si tenemos en cuenta que la edición especial de esta revista tendrá un coste de 20 euros.
Tinta electrónica
Es lo que propone Esquire para su número de octubre, una portada con titulares que van cambiando:
La portada tiene una duración estimada de 90 días. Aunque no su caducidad no se debe a la tinta electrónica, sino a la batería que se ha tenido que desarrollar para poder integrarla con la cubierta y que utiliza seis pilas de botón que la dotan de esa autonomía; aunque puede alargarse guardándola en un lugar frío, como la nevera. De hecho, las revistas tendrán que ser transportadas en camiones frigoríficos para mantener la batería.
Lo mejor es que el precio de la revista no se incrementa, porque el coste de integrar la tecnología de tinta electrónica lo pagará Ford a través de la publicidad integrará.
Un futuro lleno de pantallas
¿Nos espera un futuro donde viviremos rodeados por pantallas? Seguramente. Ya no sólo en nuestras casas, sino en las escuelas, en los bancos, en los taxis, en el metro, en el dentista… Un momento, eso no es el futuro, es el presente. Pero quizá llegue un día en el que los prospectos de los medicamentos vengan en una pantalla del tamaño de un post-it.
Además, pensemos que las pantallas también tienen conectividad: Internet, bluetooth… las posibilidades se escapan a mi imaginación. ¿Soy por eso un espécimen “retro-tecnológicoâ€? condenado a la extinción?





















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