Carl Lewis es sin lugar a dudas uno de los más grandes atletas de todos los tiempos como demuestran son 9 oros olímpicos conseguidos en las 4 olimpiadas en que participó y además al desarrollarse su carrera profesional durante los años ochenta y noventa (en pleno boom de las retrasmisiones deportivas y la época en que el olimpismo ha comenzado a brillar) se convirtió en un icono publicitario y abrió el camino a los atletas que le han precedido hasta llegar a Usain Bolt. De él se dijo tras su espectacular actuación en los juegos de 1984 que era tan conocido como Michael Jackson (eran los tiempos de “Billie Jean” y “Thriller“).
Seguramente lo primero que recordamos de Lewis serían los 100 metros, pero su gran especialidad fue el dominador absoluto durante cuatro olimpiadas seguidas del salto de longitud donde fue el dominador absoluto durante cuatro olimpiadas seguidas con 4 oros en los juegos de Los í?ngeles, Seul, Barcelona y Atlanta,. Además de ganar también esta prueba en los mundiales de 1983 y 1987 sufriendo su única derrota en los mundiales de 1991 donde sólo fue plata. Es decir, durante 12 años apenas tuvo rivales. Pero lo que nunca pudo conseguir fue superar el legendario record (y que parecía inalcanzable) de Bob Beamon en México 68 de 8,90. Sólo pudo ser testigo de cómo lo conseguía batir Mike Powell, en los mundiales de Tokio en 1991 (en una de las mejores finales de salto de longitud), estableciendo una marca de 8,95 metros. Eso sí, en 1982 Carl Lewis en un salto nulo por escasísimos centímetros llegó saltar 9,14 metros…
Pero lo que catapultó a la fama mundial a Carl Lewis fue su mítica actuación en los juegos de Los í?ngeles 1984. En dicha olimpiada ganó 4 oros (100 m., 200 m., 4×100 m, y salto de longitud) igualando lo que había conseguido en 1936 Jesse Owens (último atleta en ganar tantos oros en unos mismos juegos). Tras los juegos tuvo problemas con los patrocinadores debido a rumores sobre su orientación sexual que le costó perder contratos con Coca-Cola y Nike (algo que quiero pensar que en la actualidad no hubiese ocurrido por un motivo de ese tipo) y su imagen pública se vio algo ensombrecida. Como curiosidad ese mismo año fue elegido de manera honorífica tanto por Chicago Bulls en el draft de la NBA en el puesto 208 y como por los Dallas Cowboys en duodécima ronda en el puesto 334.
Tras las olimpiadas comenzó su famosa rivalidad por ser el número uno de los 100 metros con Ben Johnson, poco a poco el atleta canadiense fue ganando carreras a Carl Lewis y se presentaban los juegos de Seúl 88 como el momento ideal para demostrar quién era el mejor. En la final de 100 metros Ben Johnson ganó con una marca de 9,79 mientras que Lewis fue segundo con 9,92. Esta ventaja permitió a Ben Johnson cruzar la línea de meta mirando a su rival. Lo que nadie podía imaginarse que ese gran duelo iba a ser un fraude ya que Ben Johnson dio positivo en el control antidoping por lo que fue descalificado truncándose de paso su carrera deportiva y pasando a la historia como uno de los mayores tramposos del deporte. En Seúl además de la medalla de oro en los 100 metros Lewis conquistó otro oro en salto de longitud.
En Barcelona 92 no pudo participar en las pruebas de 100 y 200 metros al no obtener la marca en el campeonato clasificatorio que tiene lugar en Estados Unidos antes de una Olimpiada por lo que sólo pudo participar en salto de longitud (a pesar de haber quedado segundo tras Powell) y en el equipo de 4×100. En las dos disciplinas obtuvo el oro por lo que ya sumaba 8.
Ya siendo todo un veterano llegó a participar en los juegos de Atlanta 96 aunque ya solo en la prueba de longitud. Pese a todas las dificultades Lewis volvió a ganar obteniendo su 9ª medalla de oro igualando al atleta finlandés Paavo Nurmi que lo había conseguido en los años veinte. Y al vencer en 4 olimpiadas consecutivas se convertía en el tercer atleta en conseguirlo tras Al Oerter y Paul Bert Elvstrí¸m. En 1997 se retiró del atletismo.
Entre los máximos reconocimientos que ha obtenido por su trayectoria caben destacar el que le brindó el COI al nombrarle el mejor deportista del siglo XX en 1999 y el Premio Príncipe de Asturias del deporte obtenido en 1996. Además Carl Lewis se convirtió en un importante icono publicitario como por ejemplo en su famosa campaña para Pirelli como se puede ver en la imagen.
Actualmente vive en Los í?ngeles y está preparándose para ser actor, aunque experiencia no le falta ya que ha realizado diferentes apariciones en cine y televisión protagonizando algunos cameos. Además últimamente hemos vuelto a saber de él debido a sus críticas a la federación sudafricana sobre el trato a Caster Semenya, la joven atleta de 18 años acusada de ser en realidad un hombre.


























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