J-Mac, el 52 de los Trojans

16 de Noviembre de 2009

Lo más probable es que no sepas quién es Jason McElwain, también conocido por J-Mac, pero este chico protagonizó una de las hazañas deportivas más grandes que se hayan visto en la historia del deporte. Jason es un chico que vive en un suburbio de Nueva York, hasta aquí­ todo normal. A Jason le diagnosticaron autismo de pequeño. La wikipedia sobre esta enfermedad nos cuenta lo siguiente:

El autismo es un desorden del desarrollo del cerebro. Puede comenzar en niños antes de los tres años de edad y deteriora su comunicación e interacción social y sexual, causando un comportamiento restringido y repetitivo. Puede clasificarse de diversas formas: como un desorden en el desarrollo neurológico o un desorden en el aparato psí­quico.

Al ser tratado desde pequeño consiguieron que su autismo no fuese demasiado severo y pudo hacer una vida relativamente normal. Aun así­ no consiguió hablar hasta los 5 años y tiene dificultades para entender el lenguaje no verbal y también le cuesta comunicarse. Lo que más le gustaba era el baloncesto, pero lo más cerca que logró estar del equipo de su instituto, el Greece Athena, fue como ayudante del entrenador ya que el autismo le hací­a muy difí­cil jugar por lo que tuvo que conformarse con llevar las estadí­sticas, animar a los jugadores, ayudar con el agua…

Pero todo cambió en el último partido de la temporada en febrero de 2006, el entrenador como premio a todos los años que llevaba ayudando al equipo le incluyó en el equipo para que jugase unos minutos. A falta de cuatro para el final saltó a la cancha el 52 de los Trojans, algo que ya era todo un premio y que la gente estaba esperando ya que todos le tení­an cariño al chico, incluso llevaron máscaras con su cara. Cuando entró en la pista el pabellón del instituto y los compañeros le brindaron una gran ovación.

En la primera ocasión que tuvo J-Mac tiró un triple que ni tocó aro, en el segundo intento tampoco acertó y en el siguiente, desde 7 metros, consiguió anotar y lograr sus tres primeros puntos, en ese momento la gente estalló de alegrí­a. Y lo mejor estaba por llegar ya que Jason lo volvió a conseguir, una y otra vez hasta anotar 6 triples y una canasta de dos en poco más de tres minutos y consiguiendo el último sobre la bocina, logrando de esta manera el record histórico de su instituto. Al terminar el partido todo el público lleno de felicidad por lo que acaban de vivir sacaron a hombros a Jason.

Esta hazaña no tardó en conocerse y J-Mac de la noche a la mañana se convirtió en toda una celebridad en Estados Unidos y todas las cadenas hablaron de él, poní­an las imágenes del partido y fueron a entrevistarle. Jason apareció en diferentes programas como el de la famosí­sima Oprah, tuvo la suerte de recibir visitas de estrellas del deporte como Magic Johnson y la desgracia de ser visitado por el presidente que a punto estuvo de ser asesinado por una galletita salada. Además el canal ESPN le otorgó el premio al mejor momento deportivo del año.

La historia sin duda impactó mucho en Estados Unidos donde J-Mac se ha convertido en todo un héroe, aunque a diferencia de otros este sí­ que se lo merece de verdad. Por cierto los padres también van a sacar tajada ya que han llegado a un acuerdo con Columbia Pictures para hacer una pelí­cula sobre su historia.

Dejando a un lado el mercantilismo y la utilización que se ha hecho de su figura lo cierto es que este chico es todo un ejemplo de superación, es una muestra más de lo beneficioso que puede llegar a ser el deporte como elemento integrador de las personas de toda condición y cómo puede derribar prácticamente cualquier tipo de barreras.

En el siguiente video podéis ver el reportaje que le hicieron en ESPN:

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