Ley de Economí­a Sostenible: cierren las puertas

2 de Diciembre de 2009

El anteproyecto de Ley de Economí­a Sostenible, fue aprobado el pasado viernes en el Consejo de Ministros. Como era de esperar, fue aprobado y como era también de esperar según lo fue (incluso antes de salir algunos tendrí­an la escopeta cargada), se produjeron comentarios de todo tipo, crí­ticas puntuales y oposiciones absolutas a todo lo que se propone para la futura ley. Hoy se explica en el Congreso por José Luis Rodrí­guez Zapatero.

A mí­, hay partes que me parecen mal, otras bien, otras ragular y otras ni me van ni me vienen, pero toca ponerse las “gafas Bio” de Move Your Mind, para bucear en el anteproyecto para encontrar las propuestas medioambientalmente sostenibles, que permitan en parte dotar de este nombre al citado texto.

Un de las más comentadas, que da tí­tulo al artí­culo es la de la obligación de los establecimientos públicos de mantener la temperatura de sus instalaciones entre unos lí­mites determinados. Por encima de 26 grados en verano y por debajo de 21 en invierno. En prinicpio puede sonar severo, pero es cierto que este es un campo donde debemos mejorar.

Es absurdo encontrarse oficinas con gente en traje y personas en manga corta o tirantes que sostienen una batalla absurda subiendo y bajando el aire aondicionado. Uno que tiene que enfundarse el traje a menudo por su trabajo, sabe que es antinatural y cubierto con chaqueta, normalmente oscura a pleno sol, con una corbata estrujándote el cuello. Pues, mira a 26 grados espero que nos de atodos por quitarnos el traje. A ver si se instala en la sociedad. Y en invierno, pues yo pienso que 21 grados está bien, yo tengo de dí­a mi casa a esa temperatura y la verdad se está la mar de bien, incluso a veces on calor.

Claro que si en un comercio, nos dedicamos a tener las puertas abiertas de par en para invitar a la gente a consumir, lo que estamos haciendo es tirar a la basura gran parte del gasto energético que se realiza para climatizar los locales. Y esta es la segunda parte que la Ley regula. Se va a obligar a los comercios a habilitar sistemas automáticos de cierre para que no evitar esta insostenible situación.

He de decir, que ambas medidas no sólo me parecen bien sino que las considero necesarias, con dos peros, lo de las temperaturas habrá que estudiarlo y tal vez modificar alguna de las cifras lí­mites en algún tipo de establecimiento o quien sabe si en todos y tal vez haya que ayudar a algunos y facilitar a todos la instalación de las puertas, que no esta el panorama para que algunos tengan que rascar el bolsillo.

Otras medidas que pueden afectar a lo sostenible medioambientalmente hablando son:

  • El aumento de la deducción por inversiones medioambientales en el Impuesto sobre Sociedades pasa del 4% al 8% e introduce como concepto deducible la contaminación medioambiental. Buena medida y de impacto bastante directo.
  • La reducción del IVA para obras de eficiencia energética. Está bien, pero imagino que la picaresca ya se a puesto “manos a la obra” para acogerse a este tipo de obras. Espero que se controle.
  • Por último La Ley se fija el objetivo de reducir un 20 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero y de un consumo del 20 por ciento de energí­as renovables sobre el total de consumo de energí­a bruta para el año 2020, reando para conseguirlo un ’sello’ que certifique la reducción de emisiones, que conferirá un valor adicional a las tecnologí­as de baja intensidad del carbono. Perfecto pero esto son palabra mayores que casi merecen su propia ley.

Espero que esta Ley sea sostenible, no sólo porque nos saque de la crisis, si no porque nos haga ciudadanos sostenibles.

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