Después de las fiestas navideñas, un fin de semana de desconexión y paz siempre ayuda a afrontar el año con más fuerza. En la zona de la Costa Brava, encontramos pequeños pueblecitos ideales para el descanso y el relax.
Lugares donde no nos va a faltar ni la buena gastronomía ni preciosas estampas que fotografiar, y todo ello sin aglomeraciones ni prisas. Un fin de semana en el campo, con la brisa del mar, la buena comida y la fantástica luz del Ampurdán.
Uno de estos pequeños paraísos es Peratallada, un pequeño pueblo medieval que se encuentra a 38 km de Gerona. Fue declarado conjunto histórico-artístico por tener uno de los núcleos de arquitectura medieval mejor conservado de Cataluña.
Peratallada es un lugar hermoso y tranquilo, en sus calles encontramos su historia, en la piedra, en los edificios… Todo ello con un aire medieval, idílico para largos paseos a pie. La pequeña iglesia románica de Sant Esteve de Peratallada se encuentra a pocos metros de la Plaza Mayor, y a su alrededor alberga un pequeño cementerio. En la Plaza Mayor encontramos los típicos porches de época medieval.
Alrededor del pueblo podemos ver un gran foso excavado en la piedra, de ahí proviene su nombre “piedra tallada“.
Existe una gran oferta de restauración. Los restaurantes ofrecen platos típicos catalanes, y la carne es de excelente calidad. En el pueblo también encontramos pequeñas tiendecitas donde comprar productos de la tierra, como embutidos, verduras y otros productos artesanales.
El alojamiento en Peratallada es limitado, pero si lo reservamos con tiempo, podemos escoger entre unos preciosos y acogedores hostales y una variada oferta de alojamiento rural, que conservan el ambiente medieval del pueblo.
Desde el pueblo podemos hacer interesantes excursiones culturales, como es visitar el museo Dalí de Figueres, del cual os hablamos cuando hicimos un recorrido por la Costa Brava de Dalí, hace unos meses.
A media hora de camino en coche desde Peratallada, Figueres es el emblemático escenario donde el artista surrealista nació y murió. Es evidente su huella en la capital del Alto Ampurdán, las esculturas y los edificios concernientes al museo y al teatro muestran su cara más daliniana en su decoración. El museo se visita en una hora y media aproximadamente, tiene bastante público, pero no encontramos grandes aglomeraciones.
Otra salida desde Peratallada es Gerona. También se encuentra a media hora en coche aproximadamente, y la excursión vale la pena. El patrimonio que nos ofrece Gerona complementa un fin de semana tranquilo y relajado. El casco antiguo alberga partes de la muralla romana, es el conjunto patrimonial de más importancia de la ciudad.
La judería, llamado el “Call Jueuâ€? en catalán, es el barrio judío, de época medieval. Aquí el recorrido consiste en perderse por las pequeñas callejuelas llenas de vida y color. Encontramos pequeños cafés y restaurantes que ofrecen un encantador ambiente acogedor y nostálgico.
No podemos dejar Gerona sin visitar la Catedral o Iglesia de Santa María, construida entre los siglos XI-XVIII. Se encuentra en el punto más alto de la ciudad y ofrece cuatro estilos arquitectónicos: románico, gótico, renacentista y barroco.
Son muchos los rincones que alberga esta zona de Cataluña, y cada nueva visita puede suponer un lugar nuevo que descubrir.
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