Como todos sabemos y pocos practicamos, este fin de semana se celebraron las eleccioens al Parlamento Europeo. Y lo de que sean más verdes no lo decimos porque hayan ganado las candidaturas ecologistas que se presentaban, que han subido escaños respecto al parlamento saliente. Una vez más ganó eso que el centro-derecha, conservadores o como se llamen seguido del centro-izquierda, progresistas o lo que quieran.
Al menos en España, parece que los partidos verdes han desaparecido del grupo que opta a escaños. Yo me acuerdo que antes eran más protagonistas y conozco mucha gente que les votó. Ahora hay varias circunstancias que hacen que no se les tenga muy en cuenta. Por un lado el que se suelen asociar/integrar con formaciones de izquierdas, que en favor del bipartidismo, pierden gas a marchas forzadas. Por otro lado, parece que todos los partidos han incluido el debate energético en sus programas. Antes o lo incluían los verdes o no lo hacía nadie.
El caso es que de una manera o de otra, las políticas de los que gobiernan siguen atendiendo a intereses económicos. Pero en algo vamos mejorando y es en el impacto ecológico de un evento tan gigante como son unas elecciones.
Recuerdo hace años que no quedaba un milímetro cuadrado de pared sin forrar de carteles de los candidatos. Es más, la campaña comienza con la tradicional pegada de carteles, que es más simbólica que otra cosa. Incluso se habilitan lugares especiales para simular el tradicional acto.
Siguen anunciándose mediante cartelería, pero ahora en espacios más visibles, pero más razonables, como garnades vallas publicitarias o paradas de transporte público. Continúa también la costumbres de colocar banderas a los lados de las farolas, que parece que se ha extendido a otros muchos reclamos publicitarios y para anunciar eventos locales.
Por otro lado, no sé si por falta de presupuesto o por la esperdad abstención, el buzoneo con cartas, sobres y papeletas incluido parece que cae en picado. A mí este año únicamente me ha reclamado un partido (no reucerdo si PP o PSOE), mientras que otros años al menos me llegaban tres cartas invitándome ensobrar mi voto desde casa.
Otra circunstancia que creo que mejora en la sostenibilidad de un evento como este es la mayor concentración de los candidatos en llegar a los votantes por nuevos canales de comunicación. Los mítines pretenden ser más mediáticos y menos cercanos y el convencimiento no se busca repartiendo o tirando panfletos del partido, sino lanzando mensajes por radio, televisión y cada vez más por internet. Por supuesto que si el mensaje no funciona, se sacan los trapos sucios del vecino, se hace referencia al pasado sonrojante… lo que haga falta.
Pero el paso definitivo que se está empezando a vislumbrar, vendrá cuando se instaure el voto electrónico. Toneladas y toneladas de papel se ahorrarán. Muchos votnates que en la mayoría de sitios van andando, pero que e zonas más rurales se desplazan podrán votar desde casa, ahorrando muhos desplazamientos. Es más, la leyenda de las residencias que fletan autocares con el voto dirigido de viejecitos que no se enteran, desaparecerá y todo será más fácil.
El recuento será casi instantáneo y nos ahorraremos horas de espera, medios pendientes, auditorios y hoteles abarrotados de dirigentes a la esperar de asomarse para decir que han ganado, cuerpos de seguridad en activo, desplazamientos a los juzgados de las mesas y su escolta y tantas otras cosas que hora se nos escapan.
De momento, se han puesto en marcha y parece que con éxito una forma de votar electrónica pero presenial, de manera que se ahorra la papeleta impresa y tiempo en los recuentos, evitando claro, los desplazamientos de los miembros de las mesas, ya que los resultados son transmitidos mediante una PDA.
¿Daremos un paso más para las próximas elecciones? Yo espero que sí, pero me da que tendremos que esperar.
Con la temporada de nieve llegan nuevos avances e innovaciones. En Aramón Formigal se celebra el Ski…